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De viajes y vacaciones

escrito el 9 de septiembre de 2015 en Artículos con 0 Comentarios

He viajado bastante, y creo que he viajado bien. Considero que es uno de los mejores motivos en los que uno puede gastar el tiempo y el dinero. Y viajar no siempre implica ahorrar y hacer esfuerzos económicos exagerados. Viajar es trasladarse a otro lugar. Podemos viajar al leer, al escuchar música, al visionar películas, al navegar por internet, al conversar o salir a pasear por el barrio y prestar atención a lugares y detalles que desconocíamos. Viajar es descubrir y sentirse vulnerable ante la novedad, dejar que lo incierto se convierta en una aventura. Viajar es el único modo de aprender, un acto de humildad que nos hace más sabios y permite comprender nuestra ignorancia. Viajar es salir de uno mismo, escaparse del hogar; hogar que no sólo corresponde al terreno físico que habitamos, sino también al anímico, al mental.

“Viajar es marcharse de casa,
es dejar los amigos
es intentar volar
volar conociendo otras ramas 
recorriendo caminos
es intentar cambiar.

Viajar es vestirse de loco
es decir “no me importa”
es querer regresar.
Regresar valorando lo poco
saboreando una copa,
es desear empezar.

Viajar es sentirse poeta,
es escribir una carta, 
es querer abrazar. 
Abrazar al llegar a una puerta
añorando la calma 
es dejarse besar.

Viajar es volverse mundano 
es conocer otra gente
es volver a empezar. 
Empezar extendiendo la mano,
aprendiendo del fuerte, 
es sentir soledad.

Viajar es marcharse de casa,
es vestirse de loco
diciendo todo y nada con una postal,
Es dormir en otra cama,
sentir que el tiempo es corto,
viajar es regresar.”

Gabriel García Márquez

Ahora se han acabado las vacaciones para la mayoría de estudiantes. Unas vacaciones en las que habrán viajado, aún sin saberlo. Un verano en el que habrán abandonado lo que estaban acostumbrados a hacer, disfrutando de la despreocupación.

En vacaciones abandonamos lo que solemos hacer, nos sentimos más flexibles y abiertos, más tolerantes, y aceptamos con gusto lo diferente sin el miedo habitual a que interfiera negativamente en nuestros hábitos. Si un día no cenamos, no pasa nada; si se come a las cinco de la tarde, da igual; si una noche no dormimos, más divertido.  Y a veces probamos. Vamos a lugares que no teníamos pensado visitar, hacemos planes que a priori no nos parecían apetecibles. Perdemos el control; fluimos.

Y las vacaciones, la mejor excusa, el mayor pretexto para viajar, terminan, y creemos que con ellas acaba el viaje. Lo posponemos, hasta las siguientes, hasta que tengamos tiempo para dejarnos llevar, hasta que nos dejen de ahogar los compromisos y las responsabilidades.

Pero “viajar es regresar”, es inevitable, y la vuelta es necesaria para comprender el viaje, pero no implica un regreso a la monotonía, al automatismo de las frías costumbres, a la desilusión del siempre lo mismo, a las obligaciones exasperantes.

Empieza el nuevo curso y, lejos de tener que suponer una rutina tediosa y cuadriculada, lejos de ser un paréntesis entre vacaciones, lejos de ser un tiempo pasajero en el que uno deja de ser mientras espera que le dejen volver a ser, lejos de ser lo que, por desgracia, demasiados estudiantes creen que es, el nuevo curso puede resultar un viaje igual o más estimulante que cualquier otro. Una oportunidad de desplazarse a territorios ignotos, de adentrarse en parajes desconocidos, de asombrarse ante los demás y ante uno mismo, de enamorarse, de forjar nuevas amistades, de consolidar otras tantas, de crecer y madurar, de salir de la zona de confort, de emprender nuevos retos, de comenzar nuevas aficiones, de ser mejores personas.

Visitar playas remotas, adentrarse en junglas perdidas, perderse en ciudades exóticas, tumbarse en una hamaca hasta que caiga la baba, viajes, oportunidades que en nada distan con comenzar un curso lleno de incertidumbre, desafíos y oportunidades.

Así que, entre vacaciones y vacaciones, ahí va la posibilidad de realizar un viaje extraordinario, porque “viajar es desear empezar”.

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Gerard Gual es director y fundador de YOUNG&LEADERS, Academia de Educación y Coaching para jóvenes estudiantes con sede en Barcelona.